Brasil convierte a un pequeño pueblo en un experimento global Covid-19

En el primer estudio de este tipo, los investigadores inmunizarán a todo el municipio de Serrana para descubrir qué tanto se puede frenar la transmisión de Covid-19 con la vacunación.


La gente espera en fila afuera de una escuela pública para recibir una inyección de la vacuna CoronaVac en la ciudad de Serrana en el estado de São Paulo, Brasil, el miércoles.
La gente espera en fila afuera de una escuela pública para recibir una inyección de la vacuna CoronaVac en la ciudad de Serrana en el estado de São Paulo, Brasil, el miércoles.

Mientras el Covid-19 se ha propagado por todo Brasil, matando a casi un cuarto de millón de personas, las altas tasas de infección han convertido al país en el campo de pruebas perfecto para las vacunas.


Ahora, Brasil está usando su desgracia para ayudar a responder una de las preguntas más urgentes de la pandemia mientras millones de personas están siendo vacunadas en todo el mundo: ¿Puede alguien que esté vacunado aún transmitir el virus?


En el primer experimento de este tipo a nivel mundial, los investigadores comenzaron el miércoles un proyecto para vacunar a toda la población adulta de Serrana, una ciudad de 45.000 habitantes en el estado de São Paulo, muy afectada, antes que el resto del país.


Al inmunizar a todos en la ciudad a través de etapas controladas, dicen que los resultados ayudarán a los científicos del mundo a comprender qué tan rápido las vacunas pueden frenar la pandemia de coronavirus. La vacunación de una ciudad entera contrarrestará el creciente movimiento antivacunación de Brasil y demostrará los beneficios más amplios de la inmunización masiva, como una rápida recuperación económica que se espera con una rápida reapertura de Serrana.


“Nos dará información sobre el porcentaje de personas que deben vacunarse para alcanzar la inmunidad colectiva; nadie lo sabe todavía”, dijo Marcos Borges, profesor de medicina de la Universidad de São Paulo en la cercana Ribeirão Preto, quien dirige la estudio.

En Serrana, un pueblo tranquilo entre campos de caña de azúcar, la mayoría de los residentes no pueden creer su suerte. El municipio fue elegido por ser una ciudad pequeña con una alta tasa de infección cerca de un centro de investigación, dijo Borges, el profesor que dirigió el estudio. Aproximadamente una cuarta parte de la población va y viene de la ciudad todos los días para trabajar, principalmente en un viaje en autobús de 20 minutos a la ciudad de Ribeirão Preto. Eso ha permitido que el virus circule fácilmente.


Bautizado como "Proyecto S", el experimento fue planeado en secreto durante seis meses para evitar la migración masiva a la ciudad de otros brasileños desesperados por vacunarse; pues la ciudad realizo un registro previo de residentes para el experimento con el objetivo de evitar dicha consecuencia.


Para el experimento, Serrana se ha dividido en 25 áreas, cada una de las cuales se vacunará en una etapa diferente durante los próximos dos meses. Luego, los investigadores estudiarán cómo la inmunización de un área afecta la tasa de infección en otra área aún no vacunada. También compararán datos del área antes y después de la vacunación. Los resultados se esperan en tres meses.


Coronavac, una vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinovac y producida en el país en alianza con el Instituto Butantan, ha demostrado eficacia del 50,38% en un ensayo clínico realizado en Brasil. Sin embargo, la efectividad calculada durante un ensayo clínico, diseñado para evaluar el resultado de miles de personas que reciben la vacuna en comparación con las que recibieron un compuesto inofensivo (placebo), es diferente de su efectividad cuando se usa en la población en general.


Si bien los investigadores solo administrarán CoronaVac durante el experimento, los resultados deberían ayudar a aclarar cómo otras vacunas pueden retrasar la transmisión de la enfermedad, dijeron los epidemiólogos.


Sinovac, la empresa privada que fabrica CoronaVac, ha donado todas las vacunas para el estudio como parte de su asociación con el Instituto Butantan, al que se le ocurrió la idea del Proyecto S. con Covid-19, en gran parte bajo control en China, Sinovac recurrió a Butantan para llevar a cabo sus pruebas de etapa tardía de CoronaVac el año pasado y dichos estudios encontraron que la inyección era 50% efectiva en general, pero capaz de prevenir todos los casos graves de la enfermedad.



ARTÍCULO POR: SAMANTHA PEARSON, LUCIANA MAGALHAES Y ANA BOTTALLO

FOTOGRAFÍA: ANDRE PENNER

EDICIÓN Y TRADUCCIÓN: ELIANA GONZÁLEZ


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