El mayor caso de corrupción policial
- Arturo Bolívar
- hace 21 horas
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Siete policías de Toronto activos y uno retirado han sido acusados de colaborar con el crimen organizado y de filtrar información confidencial a delincuentes, lo que condujo a extorsiones, tiroteos y robos comerciales, anunció el jueves el jefe de policía de la Región de York.
La operación, llamada Proyecto Sur, es una de las mayores investigaciones sobre corrupción en la historia del Servicio de Policía de Toronto, involucrando a agentes y sargentos veteranos, así como a oficiales más jóvenes. Estas filtraciones condujeron a una presunta conspiración para cometer asesinato contra un trabajador penitenciario de Toronto, vínculos con la industria de las grúas y sobornos para apoyar dispensarios ilegales de cannabis.
El jefe de la Policía Regional de York, Jim MacSween, cuyos agentes dirigieron la investigación, calificó la complicidad de policías con redes criminales.
Hasta la fecha en el Proyecto Sur, ha resultado en el arresto de 27 personas y 170 cargos, además de la incautación de más de 600.000 dólares en efectivo y cuatro armas de fuego ilegales. El jefe de policía de Toronto, Myron Demkiw, a donde pertenecen cinco de los policías apresados, calificó el caso de corrupción como el más grave que haya visto en sus más de tres décadas de carrera.
Demkiw informó que los agentes en cuestión fueron suspendidos y que buscarán que esa suspensión sea sin derecho a sueldo.

La investigación comenzó en junio de 2025 después de que la policía desmanteló una conspiración para cometer asesinato en una vivienda de la región de York.
El subjefe Ryan Hogan declaró a la prensa que la conspiración para cometer asesinato tenía como objetivo a un "miembro de la administración penitenciaria" que trabajaba en una institución de Toronto. Ese día, varios sospechosos acudieron en varias ocasiones a la casa de dicho trabajador penitenciario, según la policía, "con el propósito de asesinarlo".
El 20 de junio de 2025, tres hombres enmascarados llegaron a la casa del trabajador penitenciario, armados con una pistola cargada, pero ya la policía había montado una vigilancia, los sospechosos embistieron con su vehículo una patrulla policial que se encontraba en la entrada, según Hogan, quien presentó imágenes de vigilancia en una conferencia de prensa el jueves. Los tres ocupantes del carro, entre ellos dos jóvenes y un adulto, fueron arrestados, según informó la policía.
Este caso fue el que puso el foco sobre un policía en especial, porque los investigadores determinaron que antes del incidente el agente de policía de Toronto, identificado como Timothy Barnhardt, había accedido, ilegalmente, a información personal de la víctima en una base de datos confidencial y que posteriormente le entregó esa información a redes criminales que a su vez la pasaron a los sospechosos que fueron detenidos en la casa del agente penitenciario.
La investigación también determinó que la misma red criminal también había obtenido información confidencial de otras personas por parte de otros oficiales de la policía de Toronto a los que les habían ofrecido sobornos.
La policía de York afirmó que, en "múltiples casos", los investigadores descubrieron que las direcciones consultadas ilegalmente por estos agentes fueron posteriormente escenario de delitos, "incluyendo extorsión, robos en comercios y varios tiroteos". Es decir, que los policías le daban a los delincuentes la dirección y los datos de las personas a las que estas redes criminiales que querían eliminar o intiminar. De hecho, en la rueda de prensa se presentaron varios videos de cámaras de seguridad de ataques a tiros a viviendas en Vaughn y Brampton ligados a esta operación.
También existía un supuesto plan "liderado" por un hombre llamado Brian Da Costa para que la policía de Toronto apoyara dispensarios ilegales de cannabis, "aceptando sobornos para obstruir cualquier posible acción policial en esos lugares", involucrándose así en el tráfico de drogas.
El agente Timothy Barnhardt, de 56 años, el sargento Robert Black, de 42 años, el agente John Madeley Jr., de 29 años, el agente Carl Grellette, de 49 años, el agente Saurabjit Bedi, de 38 años, el agente Derek McCormick, de 57 años, el agente Elias Mouawad, de 24 años, y el agente retirado John Madeley Sr., de 55 años, se encuentran entre los acusados.
El jefe Miron Denkiw, tuvo que responder hoy muchas preguntas sobre cómo la población de Toronto podrá volver a confiar en la Policía, después de un caso de corrupción policial tan grave como este.
Precisamente la alcaldesa Olivia Chow afirmó hoy, en una rueda de prensa separada, que el jefe de policía de Toronto, Demkiw, tendrá que trabajar para restablecer la confianza pública.
"La confianza de los habitantes de Toronto en la policía es fundamental", declaró en una conferencia de prensa aparte. "El jefe de policía debe recuperar esa confianza erradicando a los agentes que han cometido delitos e implementando los cambios sistémicos necesarios tras una revisión independiente".










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